lunes, 31 de agosto de 2015

Suspiro a suspiro

Suspiro a suspiro fue moldeando su vida, desde aquellos exhalados por amor en su juventud hasta el más intenso del día de su boda, pasando por el suspiro afligido de lo que pudo ser y no fue, moldeando el paso de lo deseado a lo obtenido. Suspiros de soledad en pareja o aquellos por trabajos sin ilusión y mal pagados. Suspiros de adoración al producto de sus entrañas. Suspiros que más parecen desahogo del tedio y la desilusión. Grandes suspiros por los seres queridos perdidos o pequeños suspiros de sentirse en soledad entre la multitud. Hasta que vuelve a suspirar por nuevas ilusiones, amores o desvaríos, suspiros que salen del alma atormentada o quizás apagada que quiere, de nuevo, volver a suspirar a la luna y al mar, con las miradas o el hablar, con las caricias o al despertar y que no quiere más suspiros por sólo suspirar.

miércoles, 3 de junio de 2015

Bajo la celinda

Cuando nos sentamos bajo la celinda, disfrutando del dulce aroma de sus flores que recuerda al del azahar, la vuelvo a mirar, como todos los días, con admiración y amor.

La admiración que siento por su belleza y armonía, por su mirada intensa y sensual, por el torbellino de su mente y claridad de ideas, por sus movimientos felinos y firmes, por su gesto alegre y apasionado…

El amor que siento a su lado y en su ausencia, con su generosidad y dedicación, con su dulzura y calidez, con sus expresiones e ironía, con su entrega y devoción, con su saber llevar la vida a flor de piel y disfrutarla a cada instante…

Y vuelvo a pensar en lo afortunado que soy.