miércoles, 2 de julio de 2014

Temblando en la oscuridad

Temblando en la oscuridad maldigo mi suerte, todo me sale mal, pero debo ser fuerte. La soledad me atenaza, el deseo me descontrola, ni una muestra de cariño, ni miradas, ni siquiera un guiño.

Miran a otros, se ilusionan con su presencia, les encandila su mirada, porte o buenas maneras y así pasa la existencia, unos van y otros vienen, pareciendo una riada.

Hay dos puertas: una limpia, pintada, engrasada… por la que se sale acompañado, con ilusión, de la forma soñada; y la otra, gris y sucia, chirriante, maléfica… por la que sale un olor asfixiante y hacia la que se va a la fuerza, arrastrándose de forma agónica.

Sé qué y cómo soy, aún tengo confianza en salir por la primera puerta y tener un futuro. Si no es así y todo se vuelve oscuro, no me arrastraré, ni gruñiré, aceptaré mi existencia muerta.

martes, 1 de julio de 2014

Futuro divino

Cuando te conocí eras éter,
quizás quimera o puede que sueño.
Nunca nada lo tuve más claro
que eras… ¡mi destino!

Cuando llamaste a mi puerta
te pensé y miré con empeño.
Eras para mí un gran tesoro,
por ti… ¡me obstino!

Cuando tus labios me besaron,
me quedé absorto y risueño,
todo alrededor daba vueltas,
ya eras… ¡mi remolino!

Desde entonces te disfruto,
todo me parece de ensueño.
Eres el más plácido presente
y eres… ¡futuro divino!

jueves, 19 de junio de 2014

Culpable soy de quererte

Culpable soy de quererte, culpable y sin pena.

Ningún jurado me absolvería si mi delito fuera amarte, ni habría cárcel, ni cadena, que mi locura detendría. 


Si preso estuviera, y soledad la condena, a mi alma nada sujetaría para volar a tu vera.

Culpable soy de quererte y sin quererte pena me daría.

Tu ser me encandila!

Tu seductora mirada me atrapa,
tu dulce sonrisa me derrite,
tu gestualidad me encanta,
tu andar sensual me pierde,
tu vitalidad extrema me guía,
tu determinación me sostiene,
tus palabras me hipnotizan,
tus caderas me hacen vibrar,
tus caricias me colman,
tus mejillas me tientan,
tus labios me dan locura,
tus deseos... míos son.

Tu ser me encandila!

miércoles, 18 de junio de 2014

Tu piel me reconforta

Duermo y, plácido, te sueño,
despierto y te sigo soñando,
como si estuvieras a mi lado,
como si durmieras a mí pegada.

Tu piel me reconforta,
pero mucho más tu mirada.

Te vas y noto ya tu ausencia,
y ausencia será mi alma,
anclada a ti como la vida
y sin ti adormilada.

Tu piel me reconforta,
pero mucho más tu mirada.

viernes, 13 de junio de 2014

La azafata

Mariló sube al tren de cercanías en Atocha. Alta, delgada, bien proporcionada y vestida, como va, de azafata llama la atención y diversas miradas se dirigen a ella, sobre todo masculinas, pudiendo ser calificada como mujer 10. Para un observador minucioso el panorama cambia sustancialmente si se atiene a esos rasgos tan distintivos que suministra la piel de una mujer que ya ha pasado, sobradamente, los 40.

Hay algo que la define aún más y es su rostro: tan anguloso, debido a la delgadez, que parece tallado en mármol; de una rigidez seria tal que echaría para atrás al humorista más templado intentado sacarle una sonrisa; sus ojos azul claro son bellos, pero afianzan la frialdad del conjunto; sin apenas arrugas, si exceptuamos unas ligeras líneas en la comisura de sus labios, transmite una vida intensa, llena de experiencias.

Desde joven fue admirada por su belleza, de la cual empezó a sacar partido rápidamente, se hizo azafata y viajó por todo el mundo, todos los hombres la querían para sí y la colmaban de regalos, detalles y atenciones. Durante muchos años fue muy selectiva con el sexo opuesto, primando juventud y belleza, para, posteriormente, elegir madurez y cuenta corriente. En ningún momento pensó en formar una familia, estaba muy ocupada con su trabajo y su vida amorosa como para abandonar por unos hijos que, en el mejor de los casos, destrozarían su cuerpo.

Cuando llegó a los 40 su mundo se derrumbó, primero la pasaron a azafata en tierra, para ir poco a poco relegándola hasta ocupar un diminuto cuchitril y hacerse cargo de unas tediosas tareas administrativas. Los hombres con dinero ya no se fijaban en ella y los que lo hacían sólo querían contacto sexual esporádico.

El carácter se le fue agriando y con él crecieron los problemas con el sexo opuesto. Ahora, hacía mucho tiempo que ya no deseaba estar con babosos que nada le aportaban emocionalmente, gente aburrida y pretenciosa, gimnastas y ególatras sexuales…

Mariló coge su móvil y marca llamada sobre el rostro de una mujer, de mediana edad, algo rellenita y, cuando al otro lado descuelgan, ella dice: “Hola mi amor, ¿qué tal la mañana?”… ¿qué has hecho hoy para comer?... Sí, ya estoy llegando, en 10 minutos estoy contigo y te daré un beso lleno de deseo”…

El tren de cercanías para en la estación de La Garena y Mariló se baja, camina con paso decidido hacia el aparcamiento, mostrando en su rostro una sonrisa dulce y sensual, de las que sólo se tienen cuando se está enamorado.

jueves, 12 de junio de 2014

Anoche soñé

Anoche soñé que yo te perdía
y mi corazón dejaba de latir,
el mundo oscuro se me volvía
y me quedaba sin ganas de vivir.

Desperté así de sudor cubierto,
temblando quedaba de emoción,
al ver que ya estaba despierto
y que era todo una ilusión.

Cuando el temor se desvanece,
y yo quedo tranquilo y sereno,
mi alma vuela y se engrandece.

Eres mi vida y me haces pleno,
y en mí la duda desaparece,
si para tus ojos parezco bueno.