jueves, 3 de julio de 2014

Codo con codo

Sopla un fuerte viento, previo a la tormenta, y luchamos contra él, codo con codo, sujetando el gran toldo que vuela libre y amenaza con partir muy lejos, te miro y te veo dulce y serena, toco tu mano y ese simple roce me conecta aún más a ti, nos concentramos en la tarea y avanzamos otra cuarta, sujetamos y atamos… y te miro, me deleito con cada uno de tus movimientos y te disfruto, como se disfruta la esencia de un perfume, la calidez del sol primaveral o cualquier sensación tangible, grata e imborrable, eres tú y, a la vez, formas parte de mí.

Cuando acabamos, y nos reímos de lo pasado y por pasar, te vuelvo a mirar como si fuera la primera vez, embelesado, como quien ve un milagro ante sus ojos, acaricio tu mano y sonríes, con esa sonrisa tan tuya, tan admirable, tan angelical y, a la vez, traviesa, y el tiempo se detiene, como se detiene a cada instante que estoy contigo, atesorando en mi memoria cada sensación.

Cuando, ya de madrugada, me empieza a vencer el sueño, revivo esas sensaciones y en mi rostro se dibuja una sonrisa de felicidad, un día más a tu lado, un paso más en nuestro caminar…

miércoles, 2 de julio de 2014

Eres un ser único

¿Dónde perdiste la confianza y dónde la ilusión?

Has sufrido incomprensión y soledad, te has mirado al espejo y no te has reconocido, de las expectativas y sueños ni hablamos, te conformas con la monotonía diaria, la desazón y el desaliento anidan a menudo en tu corazón, la tristeza es tu más certera amiga y llega un momento en el que te dices que si no fuera por tus hijos la vida no valdría la pena, luchas y te agotas, lloras y no te quedan lágrimas, dejas la mente en blanco y vagas por el interminable purgatorio de la nada…

Lenta, muy lentamente, para que no te dé vértigo la realidad, incorpórate… ¿me ves? ¿entiendes mi mirada?... comprende primero que la vida, para todos, no es un cuento de hadas, ni esa maravillosa historia que nos preparaban siendo niños, la vida es la suma de cada instante, emoción, sensación… que pasa por tu lado, tus metas o anhelos, con la más suave simplicidad, te llevarán a otros instantes en los que percibirás la alegría que se te niega, el cariño que no recibes, las miradas que no te dirigen y darás otro paso y descansarás, no te agobiará la conciencia, ni te perturbará la autocompasión.

Eres un ser único y a la vez indistinto… ¡vive!

Temblando en la oscuridad

Temblando en la oscuridad maldigo mi suerte, todo me sale mal, pero debo ser fuerte. La soledad me atenaza, el deseo me descontrola, ni una muestra de cariño, ni miradas, ni siquiera un guiño.

Miran a otros, se ilusionan con su presencia, les encandila su mirada, porte o buenas maneras y así pasa la existencia, unos van y otros vienen, pareciendo una riada.

Hay dos puertas: una limpia, pintada, engrasada… por la que se sale acompañado, con ilusión, de la forma soñada; y la otra, gris y sucia, chirriante, maléfica… por la que sale un olor asfixiante y hacia la que se va a la fuerza, arrastrándose de forma agónica.

Sé qué y cómo soy, aún tengo confianza en salir por la primera puerta y tener un futuro. Si no es así y todo se vuelve oscuro, no me arrastraré, ni gruñiré, aceptaré mi existencia muerta.

martes, 1 de julio de 2014

Futuro divino

Cuando te conocí eras éter,
quizás quimera o puede que sueño.
Nunca nada lo tuve más claro
que eras… ¡mi destino!

Cuando llamaste a mi puerta
te pensé y miré con empeño.
Eras para mí un gran tesoro,
por ti… ¡me obstino!

Cuando tus labios me besaron,
me quedé absorto y risueño,
todo alrededor daba vueltas,
ya eras… ¡mi remolino!

Desde entonces te disfruto,
todo me parece de ensueño.
Eres el más plácido presente
y eres… ¡futuro divino!

jueves, 19 de junio de 2014

Culpable soy de quererte

Culpable soy de quererte, culpable y sin pena.

Ningún jurado me absolvería si mi delito fuera amarte, ni habría cárcel, ni cadena, que mi locura detendría. 


Si preso estuviera, y soledad la condena, a mi alma nada sujetaría para volar a tu vera.

Culpable soy de quererte y sin quererte pena me daría.

Tu ser me encandila!

Tu seductora mirada me atrapa,
tu dulce sonrisa me derrite,
tu gestualidad me encanta,
tu andar sensual me pierde,
tu vitalidad extrema me guía,
tu determinación me sostiene,
tus palabras me hipnotizan,
tus caderas me hacen vibrar,
tus caricias me colman,
tus mejillas me tientan,
tus labios me dan locura,
tus deseos... míos son.

Tu ser me encandila!

miércoles, 18 de junio de 2014

Tu piel me reconforta

Duermo y, plácido, te sueño,
despierto y te sigo soñando,
como si estuvieras a mi lado,
como si durmieras a mí pegada.

Tu piel me reconforta,
pero mucho más tu mirada.

Te vas y noto ya tu ausencia,
y ausencia será mi alma,
anclada a ti como la vida
y sin ti adormilada.

Tu piel me reconforta,
pero mucho más tu mirada.